Calimerio Soares: a la búqueda del conocimiento
En mis trabajos de investigación musical, modestos siempre, hace algunos años encontré un artículo sobre la repercusión del clave en Brasil.
Aquel artículo quedó en lo que yo llamo la memoria del olvido que no es otra cosa que conservar algo que nunca se sabe si se volverá a utilizar.
Pero, en mi interés por la organología de hace ya muchos años, el artículo retornó a mi, ignorando hasta ahora quien había sido su autor.
Y en estos viajes de la investagación, una cosa lleva a la otra, fue así como encontré a Calimerio Soares, un hombre que había dedicado hasta su muerte el pasado año, su vida a la composición, a la investigación y a la interpretación de la música.
Existe una tendencia, dada por los preconceptos que creamos injustamente, a ignorar compositores o a minimizar sus efectos según la zona geográfica de donde procedan. Y es dificil, para Brasil, e incluso para l@s propi@s brasileñ@s que conforman la mayoría salirse del marco de su rica música popular (algo que por cierto en nuestra querida España hemos dejado en el más ofensivo de los olvidos).
Nació Soares en una pequeña localidad de Minas Gerais en Brasil en el año 1.944 y se graduó en piano y música por la Universidad Federal de Uberlândia. Pero hubiera sido poco para Soares y su gran inquietud y amor por la música que se trasladó a Estado s Unidos para perfeccionar en órgano con Mallory Bransford y al Reino Unido con Andrew Wlson-Dicksson en el manejo del clave .Fue en Inglaterra donde fijó su residencia doctorándose en composición.
En su faceta como docente, trabajó para la Universidad Federal de Uberlândia dirigiendo varias agrupaciones music ales de música antigua y contemporánea.
Pero si hay algo que verdaderamente apasionaba a Calimerio Soares era el trabajo de investigación, dedicando una gran parte de su tiempo al estudio de los órganos Cavaillé-Coll del fabricante parisino del mismo nombre.
Su labor compositiva comienza en 1.973 y se prolonga hasta el año de su muerte.
En ese artículo sobre el clave en Brasil, que os adjunto más abajo junto con otros de interés, Soares habla de la importancia de la colonización en este sentido pues fue el camino que los jesuitas abrieron para la expansión de la música que como he dicho en más de una ocasión, no tiene fronteras, pues es universal.
Vivimos malos tiempos en nuestras relaciones con Lationoamerica, relaciones que los nuevos virreyes y virreinas se están encargando de dinamitar a base de ideología barata, oportunista y acusadamente pasada de moda.
Calimerio Soares es un claro ejemplo de confraternización. Supo aprovechar y enriquecerse con sus vecinos del otro lado del Océano y reinterpretar lo aprendido en beneficio de la música clásica o culta, llámese como mejor se quiera, en Brasil.
Será porque a nosotros los artistas, nos sobran anclas, cadenas, ampliamos horizontes y no cerramos las puertas al conocimiento que en definitiva es el único camino para una Humanidad mejor.
Correrias en youtube Calimerio Soares
E clave en Brasil por Calimerio Soares
Puntualizaciones
En cierto post que escribí en este blog en el que hacía referencia a la música americana quisiera puntualizar, que no rectificar.
Efectivamente, no quise decir que toda la música americana sea vulgar, sino que una parte de ella con toda certeza lo es y en menor medida actualmente se hace música de calidad especialmente minoritaria.
Es sensato pensar, y yo también lo hago, que no es un fenómeno exclusivo de EE.UU. ( al que me referí en dicho post), la tendencia actual aunque exista la globalización, internet y una expansión de los medios de comunicación es que ciertos artistas de talento pasen desapercibidos en cualquier rincón del planeta.
Hago esta puntualización porque me gusta ser coherente con lo que escribo y en muchas ocasiones he manifestado mi admiración por ciertos compositores norteamericanos que se dedican a la música para el cine.
Quisiera ir más allá añadiendo que los Estados Unidos de América aún con una historia mucho más reciente que Europa (al menos desde la colonización) como el resto de las Américas, han ido afianzando y dando forma a su propia idiosincrasia musical fruto del intercambio de culturas europeas, africanas y nativas, y en consecuencia a un patrimonio popular que le corresponde por derecho propio y que define sus parámetros de géneros y estilos.
Aclarada la posible confusión e indignación que dicho post pudo ocasionar, lo que venía a referirme es que, sin lugar a dudas, talentos hayl@s pero no tod@s l@s que brillan como tal possedores de fama, nadie lo duda, pero eso... es otra cosa.
Música para un rey: propósito de enmienda
Su Majestad:
Acredito en su arrepentimiento frente a los que enarbolan la bandera republicana y empiezan a correrle baba por su cara, esa rapiña izquierdosa ávida de lanzar la primera piedra. Que le vamos a hacer, le tocó reinar en un pueblo de cainitas que ve la paja siempre en el ojo ajeno.
No dudo que vivimos tiempos muy dificiles en todos los aspectos de la vida y que en todo momento dificil siempre aparecen los que se aprovechan de ello.
Su gesto, a mi no me parece fabricado para la ocasión, sino sincero y eso le honra no sólo como persona sino como destinatario directo del cargo y la responsabilidad que representa. Yo me siento orgulloso de mi rey y sé que con mis palabras me labro el camino de los enemigos y de los que ya me consideraron pedante por esta humilde acción u oportunista cuando nunca recibí un euro por ninguna de mis obras.
Para mi, la música ha sido el refugio a momentos buenos y amargos y con la modestia de un C.P.E. Bach ofreciendo una de sus obras a Federico II de Prusia, a voluntad propia, no de encargo; permítame llenar sus oscuros momentos y sus nebulosas con esta pequeña pieza creada expresamente para usted.
En la vida, siempre hay un propósito de enmienda, amigos y enemigos, como seres humanos tenemos la fragilidad de errar que se convierte en derecho y el deber inexcusable de reconocerlo.
El mismo collar para distinto perro. Recapitulemos.
Ayer, ya casi de pasada, en los últimos minutos del programa Juego de Espejos de Radio Clásica (RNE) sonaba una música que me pareció a primera vista actual, ideada para cualquier apetecible banda sonora. Se trataba, no obstante, de una obra estrenada en 1.942 y que llevaba el sobrenombre de Leningrado. Efectivamente, era la séptima sinfonía de Shostakovich.
Como yo no creo en las casualidades y sí en las causalidades intenté a acceder a los posts del programa, pero evidentemente, era demasiado pronto para que estuviese allí. Sin embargo, mi curiosidad me llevó a interesarme por dicha obra, que por cierto, y eso lo descubrí más tarde, había escuchado ya en alguna ocasión, al menos parte de ella. Y ¿ por qué causalidad? Bien, enlazando con aquel post que dediqué a Música e Ideología hace unas semanas aparece esta magnífica obra tan polémica, del no menos polémico Shostakovich.
Entre el amor/odio que sentía por Strawinsky, la séptima es un trabajo que se asocia con los esquemas propios del modelo strawinskiano, si se me permite el adjetivo. Shostakovich se me antoja un compositor sintético, como la mayoría de lso compositores rusos, preciso, concreto, más melódico que armónico y en Leningrado despliega un colorismo tímbrico envidiable y suscita una honda reflexión de la condición humana que luego explicaremos.
Os facilitaré más abajo dos enlaces interesantes que retratan dos perspectivas diferentes del compositor. Hablemos de ellas.
Por un lado, el controvertido orígen de la sinfonía o el por qué de la misma, algo que necesitamos forzosamente encontrar para establecer analogías y para entender algo tan abstracto como la música. El gran problema es que en estas investigaciones un@ puede perderse fácilmente y no conducen a nada. Se dice que Shostakovich escribió la sinfonía como protesta a la invasión hitleriana de Leningrado. Fernando de León, en ese interesantísimo artículo que antes os comentaba pone en evidencia los errores a los que puede llevar cualquier intento al respecto de relacionar la obra. Dice De León que el mismo Shostakovich manifestó que efectivamente se trataba de una denuncia al nazismo, para continuar oportunamente: "contra cualquier forma de nazismo" y esto incluía la purga stalinista. Aduce, además, que la septima, como lo haría cualquier artista, es un retrato de las miserias del ser humano como ente universal y no concretizado obligatoriamente.
Esto nos guía en la segunda línea del post publicado por Enrique López Aguilar, que trata sobre un Shostakovich ambiguo, las dos caras como él suscribe en el post. Nos encontramos ante un hombre tremendamente tímido, maníatico y poco claro en intenciones, obligado a callar por causa de las circunstancias contextuales en las que tuvo que vivir.
Hitler, Stalin; Stalin y Hitler eran dos perros para un mismo collar y es posible que ni de uno ni del otro Shostakovich sacara ni la más mínima nota en la que inspirarse y corresponda más a un propio deseo y anhelo perosnal de expresión.
Escuchando los doce famosos compases ravelianos no pude más que dejar correr la imaginación. Y en ellos veía a unos soldaditos jugando a hacer la guerra. ¡Miradlos, como se divierten en el juego de la aniquilación! y como burlonamente, con sorna, Shostakovich retrataba este patético paisaje de la raza humana para después elevar a la iracundia llámese divina o universal esta estupidez en los compases siguientes. Pasada la clamorosa indignación nos damos cuenta que en los últimos compases aparece nuevamente el ser imbecil que no quiere darse cuenta de hacia donde va. Sí, por supuesto, es esta una lectura muy personalista de este fragmento, como la de cada cual, esto sólo me hace reafirmar que la música no puede nunca atenerse o estar al servicio de, sino que es un fín en sí misma. Por cierto, el segundo movimiento, admirable, genial.
Os adjunto los dos posts para profundizar en el tema.
El mundo de Hojyo Takashi: un homenaje al origami y a uno de sus creadores

Hace unos días que se publicó mi nuevo álbum: El mundo de Hojyo Takashi en CD Baby como toda mi anterior discografía.
El mundo de Hojyo Takashi es una idea que surge hace muchos años pero que no había materializado hasta el año pasado que comencé a trabajar en las ideas de estas nuevas creaciones.
Ciertamente podría haberlo nombrado como origami pues a fin de cuentas se trata de eso, pero resultaba de una simplificación insultante. Entonces comencé a visitar y a maravillarme con las creaciones de muchos artistas japoneses dedicados a esta arte que por aquí llamamos vulgarmente papriroflexia. Existen grandes creadores y había que decantarse por uno, pues al menos con eso, justificaba el trabajo y reconocimiento de los demás. Hojyo Takashi es uno de esos maestros del origami cuyas creaciones verdaderamente me sorprendieron y me inspiraron para mi obra musical.
La producción se compone apenas de ocho piezas algunas de una duración que no excede los cuatro minutos y otras algo más cortas, pero como el tiempo para mi ha dejado de tener un significado relevante, me centraré en un minucioso trabajo de investigación, sampleado y audición de la cultura y la música japonesa. He utilizado, pues, instrumentos tradicionales a partir de los avances que la tecnología permite de samplearlos sin que por ello sufra en el proceso la calidad tímbrica de cada uno de ellos. He intentado también, con esfuerzo y meticulosidad ajustarme a las rígidas escalas de la música japonesa en algunos casos y asiáticas en otros para dar mayor credibilidad y por el respeto que la cultura japonesa merece sin menoscabo de aportar mis propias interpretaciones y visiones personales de mi manera de componer.
Las ochos piezas musicales se corresponden a su vez con ocho trabajos de Takashi cuya relación es casual, niguna pieza fue motivo de inspiración, sino al contrario, una determinada música representaba mejor a una determinada figura que a otra.
La mayoría de las obras musicales se gestan en el periodo que termina TRIPARTITO y comienzos del presente año.
Un grave error irreparable en la edición de la página web en la cual CD Babu coloca este álbum ha escrito erróneamente el nombre de artista como Berekeekê. Sirva esta advertencia para vosotr@s que de alguna manera habeis venido siguiendo mis trabajos.
En breve intentaré cargar a mi Website Oficial los streamings de este nuevo álbum. Mientras tanto, a l@s que esteis interesad@s os facilito el enlace de CD Baby.
Música e ideología: daños colaterales
El origen dque motiva este post se remota a muchos años atrás, concretamente, aquellos años en que un jovencísimo pianista de hotel inexperto trataba de dilucidar si su presencia con aquellas músicas ajenas eran un requerimiento para soterrar el frío clima de estos espacios o un objeto más destinado a dar glamour o elitismo a las estrellas que categorizar la calidad de unas instlaciones.
Solía llenar aquel espacio al amparo o reclamo de un lugar en el cual personas con diferentes intenciones se acercaban a él: algun@s como punto de espera para su llegada o salida, otr@s para conversar, para tomar un café, una copa y muy poc@s con la clara intención de escuchar las músicas programadas para tal fin.
Como músico herido en su orgullo y con la curiosidad de comprobar una cuestión decidí actuar con cierta mailicia y para ello me atreví con una controvertida pieza musical que podría levantar ampollas en algun@s susceptibles oyentes. Se trataba de Tomorrow belong to me, el conocido himno que se utilizó en la BSO de la película Cabaret para el incipiente nacimiento del nazismo.
Curiosamente, no conseguí el efecto que pretendía, ninguno se levantó de su asiento, reclamó una explicación, ni perdió la serenidad, y establecí dos hipótesis: la primera, que nuestros vecinos germánicos son de una educación más que envidiable y la segunda que son de una ignorancia supina. Con el tiempo, descarté la segunda posibilidad.
Pero vamos a intentar dar sentido a este rompecabezas.
La música suele salir ganando muy pocas veces cuando se convierte en elemento ideológico. Me remitiré a algunas referencias interesantes. Trataremos de averiguar si está implícita en la ideología o explícita a ella.
Debe ser un tema que sigue teniendo interés como demuestra la segunda conferencia organizada por Words and Music Association Forum (WMA) en Estocolmo para noviembres de este mismo año con el nombre de: Ideology in Words and Music.
También el Centro Studi Opera Omnia Luigi Bocherini bajo el título de: MUSIC, IDEOLOGY AND POLITICS IN THE ART CULTURE DURING FRANCO’S REGIME (1938- 1975) se atreve con esta cuestión en la que establece las causad del empobrecimiento de las artes y la cultura durante el régimen franquista que en consecuencia no optó por el utilitarismo.
Una tesis de Simo Mikklonen: State composers and the Red Courtiers (Music,ideologý and politics in the soviet 1930s) arroja algunas claves para entender como la música se convirtió con la Unión de Compositores, en un elemento propagandístico del Partido Comunista encabezado por Stalin y como curiosamente no sufrió las torturas y asesinatos que tuvieron que soportar la Unión de Escritores en el stalinismo más radicalizado.
En el volumen 2 de 1.985 de Pacific Reviews of Ethnomusicology, Peter Manuel trata, algo tendencisio, la cuestión y la relación de la absorción de la vida cultural y musical de Cuba bajo el Socialismo Revolucionario.
Ambos ejemplos antes citados tienen una estrecha vinculación política, pero no puede ser de otra manera teniendo en cuenta que la terminología que en 1.796 adquiría el carácter de Ciencia que estudia las ideas, se desvirtualizó en manos de Kant y Marx.
Pero retrotrayéndonos en el tiempo, Leonard B. Meyer en Music and Ideology in the Nineteenth Century nos introduce en dos elementos que yo también suscribo: la originalidad y la individualidad que caracterizaron al Romanticismo. La cuestión ahora sería preguntarnos, entonces ¿qué ocurre? Y podríamos continuar con este mismo autor que cita a Allan Bloom en un maravilloso mensaje que ilumina nuestras sombras:
Man was born free, equal, selfsufficient, unprejudiced, and
whole; now, at the end of history, he is in chains (ruled by
other men or by laws he did not make), defined by relations of
inequality (rich or poor, noble or commoner, master or slave),
dependent, full of false opinions or superstitions, and divided
between his inclinations and his duties
El texto es bastante claro y habla por sí mismo, pero por sacarle punta vamos a una palabra concreta “unprejudiced”. Aunque tiene algo de utópico este mensaje de la libertad natural del ser humano, no cabe duda de que establecer una relación entre ideología y música es exactamente eso. Es confundir el contenido por el contiente, es Hitler enamorándose de la ópera de Wagner y no al revés, el material del genial compositor un elemento que defina las bases del nazismo aún a sabiendas que responde a un ideario sobre las raíces de la tradición germana.
Volviendo al texto de Meyer encontramos la paradoja de cómo el comunismo polaco adoptó Las Polonesas de Chopin como un símbolo nacional, algo que rompe con la propia visión del marxismo: que cada clase social haga su música.
Pero tratando de establecer si la música es un arte absoluto y por tanto no subyugado a ningotra manifestación tomaremos las siguientes palabras:
Wilhelm Schlegel’s characterization of two kinds of art:
Form is mechanical when it is imparted to any material through
an external force, merely as an accidental addition, without
reference to its character. . . . Organic form, on the contrary, is
innate; it unfolds itself from within, and reaches its deter mination simultaneously with the fullest development of the
seed. . . . In the fine arts, just as in the province of nature —
the supreme artist — all genuine forms are Organic.
Que no es otra cosa que decir que el universo sonoro no está directamente ligado a priori al determinismo ideológico si no es un fin procurado.
Como dice Lucy Green en su artículo: Why “ideology” is still relevant for Critical Thinking in Musiic Education publicado en 2003 la deificación, la legitmización y lo eterno en los que se sostiene la ideología ha dejado a la música en un incómodo lugar (esto último lo suscribo yo).
La disertación sería demasiado extensa para un post, pero aquel irreflexivo pianista que intentaba entre la curiosidad y el sadismo comprobar los daños colaterales que una ideología provoca en una determinada música demostró que suelen ser irreparables convirtiéndose en seña de identidad de sus correligionarios o en el más absoluto rechazo de sus detractores.
En este sentido, ni el mismo Beethoven pudo librarse del peso de haber dedicado su Heroica a Napoleón que se erigió como un tirano imperialista por más que quisiera borrar su nombre de la obra y aunque las referencias militares están presentes en cada nota de la tercera sinfonía, al menos por una vez, el sentido común demostró que una obra musical está por encima de cualquier prejuicio o intencionalidad, pues en definitiva, es un arte absoluto que a nada ni a nadie debe rendir cuentas.
Nuevo blog dedicado a las bandas sonoras (soundtrack)
Estimad@s amig@s:
Con la intención de ofrecer un trabajo más específico, he abierto un nuevo blog dedicado a las bandas sonoras de la gran pantalla.
Si estais interesad@s podeis dar una visita clicando en el enlace que a continuación os facilito.
berekekê
http://sonidosenescena.blogspot.com/




